La
fotografía es una técnica muy importante hoy día. Billones de fotos se sacan
cada día con móviles y se envían con aplicaciones como Facebook, WhatsApp o
Instagram. Y por supuesto también hay muchas cámaras digitales. Para nosotros
es totalmente normal sacar una foto en cada situación.
Pero
antes la fotografía era muy diferente. Hoy no tienes que esperar para sacar una
foto. Cuando aprietas el botón la foto está sacada. Pero antes tenías que esperar
mucho tiempo más hasta que la foto estaba lista. Por ejemplo en el siglo XIX (19) una
foto podía durar desde un minuto hasta quince minutos. Por eso no hay muchas fotos
con personas que están sonriendo de este tiempo. Sacar una foto era muy
agotador y mucho más caro que hoy día.
Además
el tamaño de las cámaras ha cambiado mucho. Está claro que con la fotografía digital
las partes de la cámara pueden ser más pequeñas. Pero también hay otra razón.
Antes la foto se hacía en la cámara. Si querías tener una foto grande necesitabas
una cámara grande. Por eso tampoco hay muchas fotos grandes porque era más
caro. Y fotos del tamaño de hoy de algunos metros eran inimaginables. Esto por supuesto ya había cambiado antes de la fotografía digital. Pero con la
fotografía digital al final no hay limites de tamaño.
Con la
introducción de la fotografía más rápida había más motivos. Antes solo era
posible sacar fotos de cosas más o menos estáticas, por ejemplo personas,
objetos, paisajes o arquitectura. Después podías sacar fotos de animales o de deporte
y hoy día es posible sacar fotos a cosas que son demasiado rápidas para los
ojos de los hombres.
A mí me
encanta la fotografía. Se puede captar cosas bonitas y transmitir mensajes. Un
viaje sin fotos para recordar el buen tiempo es casi inimaginable hoy en día.










